Durante los años que enseñé y viví en Kuwait, tuve la oportunidad de trabajar en un colegio internacional, donde impartí clases de español a mis maravillosos alumnos. Esos tres años no se limitaron a impartir clases, sino también a participar en tradiciones y celebraciones locales que me acercaron a una cultura fascinante. Las familias de nuestra comunidad escolar me recibieron con gran calidez, y los recuerdos de ese desierto mágico, de los mercados al aire libre llenos de dátiles y exquisitos perfumes, permanecerán en mi memoria para siempre.

A lo largo de mi carrera, también he tenido el privilegio de ser examinadora DELE del Instituto Cervantes, una experiencia que ha enriquecido profundamente mi práctica docente y me ha permitido conocer de primera mano los estándares internacionales en la enseñanza del español.

Mi objetivo siempre es crecer, aprender e incorporar la educación intercultural a mi práctica, convencida de que enseñar un idioma no se trata solo de enseñar a comunicarse, sino también de abrir la puerta a un mundo de diversidad, conexión y experiencias compartidas.