Trabajar como profesor de español en las Islas Vírgenes Británicas me permitió formar parte de un entorno natural privilegiado donde la naturaleza se desplegaba en todo su esplendor, a la vez que aprendí muchísimo sobre sostenibilidad y ecología. Enseñar español allí fue una experiencia verdaderamente enriquecedora, ya que pude conectar con la filosofía del Bachillerato Internacional y dar clases a maravillosos estudiantes de secundaria, algunos de los cuales apenas empezaban a aprender español, mientras que otros se preparaban para exámenes de nivel superior. También tuve la oportunidad de organizar y participar en eventos interculturales y viajes estudiantiles.
Fue una experiencia notable que me ayudó a crecer tanto personal como profesionalmente.




